Las Torres de Serranos y las de Quart cuestan lo mismo, 2 €, y las dos son gratis los domingos y festivos. La diferencia que decide no está en el precio sino en la fiabilidad: Serranos abre con horario fijo todo el año, y Quart cierra los días de lluvia por seguridad y en invierno ajusta el cierre a la luz disponible. Elegir mal un día gris cuesta el viaje entero hasta el otro extremo del casco antiguo.
¿Qué torre de Valencia conviene subir? Las Torres de Serranos, por horario fiable, porque abren de lunes a sábado de 10:00 a 19:00 sin depender del tiempo. Las de Quart cuestan lo mismo, 2 € y gratis los domingos, pero cierran si llueve y en invierno cierran según la luz.
Lo que comparten las dos
Ambas son puertas de la antigua muralla medieval convertidas en monumento municipal, y eso las mete en el mismo régimen económico. La entrada general cuesta 2 € y la reducida 1 € para grupos, estudiantes, jubilados y niños a partir de 7 años, con acceso gratuito los domingos y festivos.
Es la misma pauta que rige en la Lonja de la Seda y en los museos gratis de València: lo municipal no cobra en domingo, pero recorta el horario. En las dos torres el domingo se abre de 10:00 a 14:00, la mitad que un día laborable. Las dos entran en el paquete de monumentos municipales que abre la Valencia Tourist Card, catorce en total y a 2 € cada uno por separado.
| Concepto | Torres de Serranos | Torres de Quart |
|---|---|---|
| Entrada general | 2 € | 2 € |
| Entrada reducida | 1 € | 1 € |
| Domingos y festivos | gratis, de 10:00 a 14:00 | gratis, de 10:00 a 14:00 |
| Horario de lunes a sábado | 10:00 a 19:00 todo el año | 10:00 a 19:00, ajustado a la luz en invierno |
| Cierre por lluvia | no | sí, por seguridad |
| Época y autor | siglo XIV, Pere Balaguer | siglo XV, Pere Bonfill |
| Dirección | plaza de los Fueros | Guillem de Castro 89 |
Serranos, la que nunca cierra por el tiempo
Las Torres de Serranos abren de lunes a sábado de 10:00 a 19:00 y los domingos y festivos de 10:00 a 14:00, con cierre anual solo el 1 y el 6 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. Están en la plaza de los Fueros, en el extremo norte del casco antiguo, asomadas al Jardín del Turia.
El rey Pedro IV encargó la puerta a Pere Balaguer en el siglo XIV como acceso monumental a la ciudad por el norte. Después fue prisión de nobles y caballeros entre los siglos XVI y XIX, y durante la Guerra Civil custodió los tesoros pictóricos del Museo del Prado. Hoy es el escenario de la Crida, el acto que abre las Fallas cada año; el resto del calendario pirotécnico se dispara lejos de aquí, empezando por las mascletàs diarias de la plaza del Ayuntamiento.
Esa acumulación de usos es lo que la distingue: no es una torre que se conservó, es una torre que nunca dejó de servir para algo.
Quart, la que conserva los impactos
Las Torres de Quart son del siglo XV, obra de Pere Bonfill, y consisten en dos torres semicirculares que flanquean un cuerpo central rectangular. Están en Guillem de Castro 89, en el extremo oeste, a unos veinte minutos andando de Serranos por dentro de la ciudad.
Lo que las hace distintas está en la fachada: conserva a la vista los impactos de la artillería de las tropas francesas, de cuando la puerta cumplió por última vez su función defensiva. No se han tapado ni restaurado, y esa decisión convierte el exterior en la parte más interesante del monumento, que es raro en un edificio al que se sube por las vistas.
La contrapartida es la operativa. Visit València señala que cierran los días de lluvia por seguridad y que en invierno el cierre se ajusta a la luz disponible, con último acceso veinte minutos antes. Son las dos únicas condiciones de este tipo en los monumentos municipales del centro.
Cuándo conviene ir y con qué combinarlas
El domingo es el día barato en las dos, pero también el corto: de 10:00 a 14:00. Entre semana el margen es mucho mayor, con nueve horas de apertura, así que quien tenga varios días hará bien en dejar las torres para un laborable y reservar el domingo para lo que solo es gratis ese día.
Están en extremos opuestos del casco antiguo y subir a las dos el mismo día tiene poco sentido, porque la vista se parece bastante y el trayecto entre ellas se come el tiempo que se ahorraría. Serranos encaja mejor con un paseo por el cauce; Quart, con la salida hacia el barrio del Carmen y el Mercado Central, a diez minutos a pie por la calle Quart. Y si solo va a haber una subida en todo el viaje, el Miguelete reúne las dos torres en la misma panorámica.
Preguntas frecuentes sobre las torres de Valencia
¿Cuánto cuesta subir a las Torres de Serranos y de Quart?
La entrada general cuesta 2 € en las dos y la reducida 1 € para grupos, estudiantes, jubilados y niños a partir de 7 años. Los domingos y festivos el acceso es gratuito en ambas, igual que en el resto de monumentos municipales de València.
¿Cuál es el horario de las Torres de Serranos?
De lunes a sábado de 10:00 a 19:00, y domingos y festivos de 10:00 a 14:00. Cierran el 1 y el 6 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre. Es el horario más estable de los dos monumentos, sin variaciones por estación ni por meteorología.
¿Por qué pueden estar cerradas las Torres de Quart?
Por lluvia. Visit València indica que las Torres de Quart cierran los días de lluvia por seguridad, y que en invierno el cierre se ajusta a la luz disponible, con último acceso veinte minutos antes. Las de Serranos no tienen esa restricción.
¿Qué diferencia a las Torres de Quart de las de Serranos?
La época y el estado. Serranos es obra del siglo XIV de Pere Balaguer y llegó restaurada; Quart es del siglo XV y conserva en su fachada los impactos de la artillería de las tropas francesas, que no se han tapado.
¿Merece la pena subir a las dos torres?
Solo si hay tiempo, porque están en extremos opuestos del casco antiguo y la vista se parece. Con una sola tarde, Serranos gana por horario fiable y por asomarse al Jardí del Túria; Quart compensa si interesa la huella de la guerra.
Si solo vas a subir a una, que sea Serranos: cuesta lo mismo, abre siempre y no depende de que el cielo colabore.
Dos puertas de la misma muralla, el mismo precio y un siglo de diferencia; lo que las separa hoy es el parte meteorológico.